Un ataque con drones impactó el sábado una instalación de la Organización de las Naciones Unidas en Sudán, resultando en la muerte de seis efectivos de cascos azules. La información fue confirmada por el secretario general de la ONU, quien destacó que el incidente ocurrió en la base logística de la ONU para el mantenimiento de la paz en Kadugli, en la región central de Kordofán.
Ocho cascos azules más sufrieron lesiones en el evento. Todas las víctimas pertenecen a la Fuerza Provisional de Seguridad de la ONU para Abyei (UNISFA), y son nacionales de Bangladés.
El secretario general señaló que los ataques dirigidos contra miembros de los cascos azules podrían considerarse crímenes de guerra bajo el marco del derecho internacional, y solicitó que los responsables sean llevados ante la justicia.
Por su parte, el ejército sudanés atribuyó la ofensiva a las Fuerzas de Apoyo Rápido, un grupo paramilitar que lleva más de dos años en conflicto con el ejército estatal por el control del país. En su comunicado, el ejército calificó el ataque como un reflejo del enfoque subversivo de la milicia rebelde y los actores que la respaldan.


