Al menos 12 personas, incluidos tres menores, perdieron la vida tras un ataque armado en un bar ilegal cercano a Pretoria, Sudáfrica, según informaron fuentes policiales. Entre las víctimas fatales se encuentran un niño de 3 años, otro de 12 y una adolescente de 16.
El ataque se registró en la mañana del sábado en un albergue en el municipio de Saulsville, donde se encontraban varios individuos consumiendo bebidas. Los disparos se produjeron alrededor de las 4:15 a.m., aunque la policía no fue notificada hasta las 6:00 a.m. Diez de las personas murieron en el lugar, mientras que otras dos fallecieron en el hospital, posteriormente.
Las autoridades buscan a tres sospechosos que, según los informes, ingresaron al establecimiento y abrieron fuego al azar. La portavoz policial mencionó que aún se desconocen los motivos detrás de la agresión.
Sudáfrica se enfrenta a una preocupante tasa de homicidios, con más de 26,000 casos registrados en 2024, lo que equivale a un promedio de más de 70 muertes diarias. Aunque el país cuenta con leyes de armas relativamente estrictas, gran parte de la violencia se perpetró con armas ilegales, lo que ha complicado el control de la situación.
Recientemente, han tenido lugar varios tiroteos masivos, incluyendo un incidente en el municipio de Soweto en 2022, donde murieron 16 personas. Además, en el mismo día del último tiroteo, sucedió otro ataque en un bar de otra provincia que resultó en la muerte de cuatro individuos.
La policía ha intensificado sus esfuerzos, cerrando más de 11,000 bares ilegales entre abril y septiembre de este año y arrestando a más de 18,000 personas involucradas en la venta de alcohol de manera ilícita. Sin embargo, los ataques no se limitan a dichos establecimientos; en septiembre pasado, 18 personas, casi todas mujeres, fueron asesinadas en un par de incidentes en domicilios que ocurrieron con poca diferencia de tiempo en la provincia del Cabo Oriental.
Este escenario complejo plantea interrogantes sobre la seguridad y la eficacia de las políticas en un país que lucha contra una situación de violencia persistente.


