Las defensas aéreas del Kurdistán iraquí interceptaron un dron cerca de la residencia del expresidente Masoud Barzani en Erbil, informaron fuentes de seguridad, lo que subraya la tensión en la región autónoma del norte de Irak.
Según las mismas fuentes, el dron fue derribado antes de alcanzar la vivienda y no se ofrecieron más detalles ni se atribuyó la autoría del lanzamiento.
Un día antes, la residencia del presidente regional Nechirvan Barzani en Duhok también fue blanco de un ataque con drones, acción que fue condenada por el gobierno central en Bagdad y por actores internacionales.
Masoud Barzani calificó el ataque contra el presidente regional como una “grave injusticia y agresión” y aseguró que el Kurdistán iraquí no participa en las hostilidades regionales, pese a que ciertos grupos atacan posiciones kurdoiraquíes en el contexto del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El expresidente señaló además que, desde el inicio del conflicto reciente, grupos armados no identificados han realizado más de 450 ataques con misiles y drones contra la región del Kurdistán y posiciones de las fuerzas Peshmerga, aludiendo en términos velados a milicias chiíes alineadas con Irán.
Tanto el gobierno de Bagdad como el del Kurdistán han mantenido posturas neutrales durante la guerra en Oriente Medio, aunque Irak se ha visto atrapado en el fuego cruzado y ha sufrido múltiples ataques.
Milicias proiraníes han apuntado a objetivos militares y diplomáticos estadounidenses en distintas partes del país, mientras que fuerzas estadounidenses han llevado a cabo bombardeos contra posiciones de estos grupos, que también consideran al gobierno kurdoiraquí como aliado de Estados Unidos e Israel.


