Una solicitud en la plataforma Change.org para reemplazar a Bad Bunny como artista principal del Super Bowl LX ha superado las 100,000 firmas, generando controversia. La confirmación del rapero puertorriqueño como encargado del espectáculo de medio tiempo en septiembre provocó críticas significativas, incluyendo de figuras políticas destacadas.
El expresidente Donald Trump se unió a los detractores, calificando la elección como «ridícula» y manifestando su desconocimiento sobre el artista. En sus declaraciones a los medios, argumentó que la decisión era absurda y que las responsabilidades recaen en los promotores del evento.
Bad Bunny, conocido por su música en español y su activa postura crítica hacia el ICE, ha despertado opiniones polarizadas. La petición que busca sustituirlo por el reconocido músico country George Strait fue lanzada poco después de la confirmación del artista puertorriqueño.
El organizador de la petición, Kar Shell, enfatizó que el espectáculo del medio tiempo debería ser un evento familiar que refleje valores culturales inclusivos. En su petición, destacó que «Bad Bunny no representa estos valores», sugiriendo que sus actuaciones no son adecuadas para un evento de tal magnitud.
Entre las reacciones, la organización Turning Point USA, cofundada por un activista conservador, planea llevar a cabo un espectáculo alternativo el mismo día del Super Bowl LX, aunque los artistas principales aún no han sido anunciados.
El impacto de Bad Bunny en la música es notable; de acuerdo con Forbes, es el segundo artista más escuchado a nivel global, solo detrás de Taylor Swift. Su último álbum ha sido reconocido por establecer el récord del más reproducido en la historia, según el Libro Guinness de los Récords.
La NFL, por su parte, ha defendido su elección, resaltando a Bad Bunny como uno de los artistas más relevantes y populares del momento. El comisionado de la liga, Roger Goodell, expresó confianza en que el espectáculo será un gran éxito y un momento de unidad.


