El gobierno iraquí ha iniciado la exportación de petróleo por camiones cisterna a través de Siria, una medida que repercute directamente en la economía nacional al buscar alternativas frente al cierre de la ruta marítima habitual. La operación responde a las limitaciones impuestas por la ofensiva en la región y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El Ministerio de Petróleo explicó que la iniciativa busca impulsar la economía y generar ingresos para las arcas públicas, y anunció el inicio de las salidas por la vía terrestre desde instalaciones iraquíes. La información fue difundida por el departamento en su canal oficial de comunicación.
Las autoridades de Irak y Siria coordinan la entrega de combustibles hasta los puntos de exportación dentro del territorio sirio, y prevén un aumento gradual de los envíos conforme se afiance la logística. No se detallaron las rutas ni los puertos sirios implicados en la operación.
El objetivo declarado es incrementar los volúmenes exportables para sostener los intereses económicos del país, cuya recaudación depende en torno al 90% de los ingresos petroleros. La transición a transporte por carretera aspira a mitigar la pérdida de ingresos por el bloqueo marítimo.
El director general de la Compañía Iraquí de Comercialización de Petróleo (SOMO), Ali Nizar al Shatri, señaló que empresas han ofrecido camiones cisterna desde Jordania y Siria para acelerar las cargas, aunque advirtió que el transporte terrestre no puede igualar los niveles previos. Según la compañía, la capacidad logística sigue siendo limitada frente al flujo marítimo habitual.
Los primeros camiones partieron de las refinerías de Shuaiba, Dora y Al Samoud con destino a Siria, y llegaron a puertos sirios sin incidentes reportados. SOMO acordó un volumen inicial de 50.000 barriles diarios procedentes de Basora para cargar en la frontera iraquí-siria y seguir hacia el Mediterráneo y Europa.
Las autoridades también reconocen una merma en la producción debido a problemas de seguridad en varios yacimientos, que pasaron de bombear entre 400.000 y 450.000 barriles diarios a alrededor de 200.000 barriles diarios. Esa caída en la extracción amplifica la urgencia por diversificar las vías de exportación.


