El Banco de México (Banxico) decidió reducir el tipo de interés en un cuarto de punto porcentual, situándolo en el 7%, lo que representa su decimosegundo recorte consecutivo en un contexto de debilidad económica, inflación moderada y presiones comerciales. Esta decisión se alinea con las expectativas del mercado, dado que es la cuarta rebaja de 25 puntos base en lo que va del año, tras haber implementado anteriormente cuatro recortes de medio punto.
La Junta de Gobierno del banco central llevó a cabo esta evaluación, con la participación de todos sus miembros, y consideró apropiada la continuación del ciclo de disminución de la tasa de referencia en concordancia con el panorama inflacionario actual. Recientemente, la Reserva Federal de Estados Unidos redujo también su tasa de interés a un nivel de 3.6%, el más bajo en casi tres años, lo que subraya la tendencia a la baja en las tasas de interés en la región.
Datos oficiales indican que la inflación general en México repuntó al 3.8% a finales de noviembre, mientras que la inflación subyacente alcanzó el 4.43%, impulsada por el aumento en los precios de mercancías no alimenticias. En este sentido, Banxico ha ajustado ligeramente sus expectativas de inflación para el cierre de 2025, elevando su pronóstico para la inflación general del 3.5% al 3.7% y el de la subyacente del 4.1% al 4.3%. Sin embargo, el banco persiste en su meta de que ambas inflaciones converjan al 3% para el tercer trimestre de 2026.
Banxico también advirtió que evaluará cuidadosamente el momento de posibles ajustes adicionales a la tasa de referencia, siguiendo de cerca la evolución de los determinantes inflacionarios. El consenso entre analistas anticipaba este último recorte y sugiere que podría haber una pausa en el ciclo de recortes, considerando las presiones inflacionarias y el estrecho margen que queda para combatirlas efectivamente.
Al respecto, se ha señalado la necesidad de una pausa en los recortes, dado que la inflación sigue en aumento y la tasa de interés se encuentra en un nivel neutral, donde no se estimula ni se restringe la actividad económica.
En la votación sobre este recorte, la gobernadora y varios subgobernadores se pronunciaron a favor, mientras que uno de los miembros optó por mantener la tasa en 7.25%.



