Berlín moviliza a miles de efectivos y servicios de emergencia ante las concentraciones previstas en puntos emblemáticos como la Puerta de Brandeburgo por las celebraciones de Nochevieja, en las que se espera la asistencia masiva de residentes y visitantes.
La Policía de la ciudad desplegará hasta 4.300 agentes para velar por el orden y supervisar el uso generalizado de fuegos artificiales por parte del público.
Las autoridades justifican la fuerte presencia policial para evitar la repetición de los disturbios registrados en la pasada Nochevieja, cuando agentes fueron atacados con objetos pirotécnicos en varios puntos de la ciudad.
Un portavoz policial advirtió que, pese al amplio despliegue, no es posible predecir por completo el comportamiento de la multitud y que la meteorología —la ciudad amaneció con nieve y temperaturas cercanas a los cero grados— no debe considerarse un factor determinante por sí solo.
Los bomberos de Berlín contarán con alrededor de 1.500 efectivos disponibles para intervenir durante la noche, según las previsiones de sus servicios.
En una velada habitual de fin de año, sus operativos registran aproximadamente 1.900 intervenciones entre la tarde y las primeras horas del día siguiente, por incendios, accidentes y otras emergencias relacionadas con la pirotecnia.
El Ministerio del Interior indica que la violencia contra policías, bomberos y personal sanitario ha aumentado de forma sostenida, con cifras oficiales que reflejan decenas de miles de agresiones solo a agentes.
«Los números muestran una imagen que habla claramente. La violencia contra la Policía, bomberos y sanitarios ha dejado de ser desde hace tiempo una excepción, sino que para muchos es parte del día a día», afirmó el ministro del Interior.


