El departamento de bomberos del campus de Garching de la Universidad Técnica de Múnich ha sustituido sus antiguos camiones diésel por dos unidades eléctricas, una decisión que inicialmente generó reservas entre el personal. Según un estudio interno, las preocupaciones abarcaban la autonomía del vehículo, tiempos de carga, confiabilidad técnica y cuestiones de seguridad en situaciones de emergencia. A pesar de estas inquietudes, el jefe del departamento resaltó la importancia de cumplir con los objetivos de sostenibilidad de la universidad, descartando el regreso a motores de combustión.
Los nuevos camiones, fabricados por la empresa Rosenbauer, cuentan con dos motores eléctricos que suman una potencia de 490 hp, tracción total y una batería de 66 kWh. Con un peso de 16 toneladas, están equipados con un tanque de agua de 2,000 litros y uno de espuma de 125 litros. Pasado ya un año desde su implementación, la universidad ha afirmado que estas unidades han demostrado mejoras sustanciales en comparación con sus predecesores.
Una de las principales ventajas mencionadas es la reducción en la contaminación acústica, lo que favorece la comunicación entre el equipo durante operaciones. Según testimonios de los bomberos, el silencio de los camiones eléctricos facilita la comunicación, aumentando tanto la seguridad como el confort. Además, la reducción de emisiones de gases de escape es prácticamente total, ya que la mayoría de las herramientas y unidades a bordo funcionan con la energía de la batería, aunque se utiliza un generador diésel en operaciones prolongadas.
El jefe del departamento ha notado un creciente interés por la movilidad eléctrica en otros cuerpos de bomberos, señalando que su experiencia puede servir de referencia para futuras implementaciones. A medida que avanza el uso de estos vehículos, también se planea instalar un sistema fotovoltaico en el techo de la estación de bomberos, lo que permitirá recargar los camiones de manera más eficiente.
Vale la pena destacar que, aunque el modelo es principalmente eléctrico, incluye un motor diésel de seis cilindros que utiliza biodiésel como generador de electricidad. No obstante, la universidad ha indicado que la capacidad de la batería es generalmente suficiente para la mayoría de las intervenciones, limitando la necesidad de activar el motor diésel.
La experiencia de la Universidad Técnica de Múnich se presenta como un ejemplo potencialmente replicable en otras instituciones y servicios de emergencia, marcando un paso hacia la sostenibilidad en el sector.


