Senegal ganó la final de la Copa de África y consiguió su segundo título continental.
El partido se jugó en Rabat, anfitrión Marruecos.
En el minuto 90’+24′, Brahim Díaz (Real Madrid) ejecutó un penal al estilo Panenka que fue detenido por Edouard Mendy.
El árbitro señaló el penal y el VAR confirmó la decisión.
Tras la señalización, Senegal llegó a amenazar con abandonar el partido.
Al inicio de la prórroga, Pape Gueye (Villarreal) recibió un pase de Idrissa Gueye y marcó con un disparo de zurda que superó a Bono.
Ese gol decidió la final y dejó a Marruecos como subcampeón.


