El acuerdo suscrito en Brasilia entre Brasil y Estados Unidos busca reforzar los controles aduaneros y desarticular redes delictivas que afectan directamente la seguridad y el comercio en territorio brasileño.
La iniciativa, denominada Proyecto MIT (Mutual Interdiction Team), establece una alianza operativa entre la Secretaría de Ingresos Federales de Brasil, responsable de la aduana, y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Como eje central se lanzó el Programa Desarma, una plataforma informática diseñada para activar alertas mutuas y compartir datos en tiempo real cuando la aduana brasileña detecte productos de origen estadounidense vinculados a armas, municiones, explosivos o componentes sensibles.
El sistema registrará números de serie, rutas de carga y perfiles de exportadores con el objetivo de mapear redes ilícitas desde su punto de origen y facilitar la investigación transnacional.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, indicó que la iniciativa es fruto del diálogo directo entre los presidentes de ambos países y busca consolidar una agenda bilateral centrada en el combate al narcotráfico y al contrabando de armamento.
La hoja de ruta se aceleró tras visitas técnicas a la región de la Triple Frontera, en la zona de Foz de Iguaçu, considerada un punto crítico para el comercio ilegal entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Según datos oficiales, en el último año se interceptaron 35 cargamentos con 1.168 partes y piezas de armamento, aproximadamente 550 kilos, procedentes mayoritariamente de Florida y ocultos mediante declaraciones fraudulentas o camuflados.
En el Aeropuerto Internacional de Guarulhos se registró un incremento en las incautaciones de droga, que pasaron de 89 kilos a 1.562 kilos en el período reciente, y las autoridades detectaron nuevas tácticas de ocultación en productos de consumo masivo, como alimentos para mascotas.
Durigan añadió que cualquier mercancía o contenedor que salga de un puerto estadounidense con destino a Brasil será sometido a un mecanismo de inspección intensificada, una especie de “rayos X” para identificar su contenido.
El anuncio llega en el marco de nuevas iniciativas regionales de seguridad promovidas por Estados Unidos y coincide con discusiones entre gobiernos sobre foros y reuniones multilaterales, incluidas cumbres en las que Brasil ha tomado posiciones distintas a las propuestas por socios conservadores.


