Madres buscadoras instalaron un «pino de la esperanza» cubierto con esferas que muestran los rostros de sus familiares desaparecidos para exigir respuestas y mantenerlos presentes en la escena pública.
El acto tuvo lugar en la plaza Benito Juárez de Reynosa, tras una marcha pacífica en la que portaron lonas con fichas de búsqueda y realizaron un pase de lista.
Al nombrar a cada persona ausente, las madres colocaron la esfera correspondiente en el árbol como símbolo del anhelo de traerlos de vuelta a casa.
En algunos casos la consigna cambió a «descanse en paz» cuando los restos fueron localizados en fosas clandestinas durante las jornadas de búsqueda.
Mientras colocaban las esferas se escuchó: «¿Por qué los buscamos? Porque los amamos», y se lanzaron globos blancos en señal de recuerdo y protesta.
El colectivo también denunció malos tratos y faltas de respeto por parte de autoridades municipales durante una aparición pública anterior, lo que agrava la tensión entre buscadoras y gobierno local.
Según cifras oficiales de la Comisión Nacional de Búsqueda, en Tamaulipas hay más de trece mil reportes de personas desaparecidas y no localizadas, un indicador del alcance humanitario que enfrentan estas comunidades.



