En León, un grupo de venezolanos residentes se concentró en el Arco de la Calzada para manifestar su postura tras la detención de Nicolás Maduro reportada por el gobierno de Estados Unidos, y para expresar su preocupación y esperanza por lo ocurrido en su país de origen.
Entre los asistentes estuvo Alexandra Linares, originaria de San Felipe, Yaracuy, quien reside en León desde hace diez años y habló sobre las reacciones políticas y militares que han generado conmoción entre los venezolanos dentro y fuera del país.
Linares señaló que, ante la falta de comunicación oficial, muchos emigrantes contactaron de inmediato a sus familiares para conocer su situación; una vez confirmados los hechos, dijo, predominó un sentimiento de alivio, aunque con cautela.
La manifestante pidió a la comunidad internacional comprender la realidad venezolana y afirmó que la población es consciente del costo de los cambios y sus posibles consecuencias políticas y sociales.
Advirtió, además, que la detención no equivale a libertad plena: “esto es el primer paso, aún no somos libres”, sostuvo, y señaló que persisten estructuras del gobierno que dificultan una transición inmediata.
En relación con las declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre la administración de los recursos petroleros, Linares comentó que existe un interés económico evidente, pero que la crisis humanitaria había dejado los recursos “fuera de las manos” de la ciudadanía, que sufre escasez de gasolina, alimentos y medicinas.
También denunció prácticas represivas: relató que un familiar fue detenido al ingresar a Venezuela por portar en su teléfono un meme crítico y que su liberación exigió un pago, lo que, dijo, ejemplifica el clima de temor provocado por grupos armados vinculados al gobierno.
Linares recordó que emigró hace una década por la precariedad alimentaria y sanitaria que puso en riesgo la vida de su hijo asmático; contó que llegó a México con apenas 44 kilos y que buscó en León acceso a atención médica y estabilidad.
Otra asistente, Jenny Rey, agradeció las oportunidades recibidas en México desde su llegada hace 11 años y señaló que la comunidad venezolana en Guanajuato es numerosa; ambos testimonios reflejan incertidumbre pero también la posibilidad de un eventual regreso si se consolidan cambios en Venezuela.
Mientras tanto, tras la captura de Maduro, los venezolanos intentaban comprender quién dirige el país; el Tribunal Supremo de Venezuela ordenó que Delcy Rodríguez asumiera la presidencia interina, medida que alimentó nuevas dudas sobre el proceso político en la nación.


