Investigadores franceses han realizado un hallazgo significativo respecto a la hormiga cosechadora ibérica (Messor ibericus), que revela características únicas en su reproducción. Este tipo de hormiga produce únicamente reinas y depende del esperma de machos de una especie emparentada, Messor structor, para generar obreras híbridas con información genética de ambas.
No se trata de una singularidad, ya que existen otras especies que no pueden reproducirse de manera efectiva dentro de su grupo, donde los huevos fecundados solo producen reinas y los no fecundados generan machos alados que abandonan el nido. Sin embargo, lo notable del M. ibericus es su capacidad para clonar machos de M. structor, facilitando el apareamiento y la producción de obreras.
El estudio, publicado en una revista científica destacada, señala que en Sicilia solo se encontraron colonias de M. ibericus, sin presencia de M. structor. Sin embargo, las colonias contenían individuos de ambas especies, lo que planteó interrogantes sobre su origen. A través de análisis morfológicos, los investigadores confirmaron que estos machos eran clones creados a partir del esperma almacenado por las reinas de M. ibericus. Este descubrimiento sugiere que M. ibericus ha «domesticado» el genoma de M. structor.
Un experto de la Universidad de Girona destacó que la M. ibericus tiene la capacidad de generar hasta cuatro tipos distintos de descendientes. A través de la partenogénesis, puede crear machos de su propia especie y de M. structor. Al aparearse con estos machos, produce obreras, mientras que la fecundación con machos de M. ibericus origina nuevas reinas.
Este innovador método reproductivo ha sido designado como «reproducción xenópara». Aunque se desconoce el mecanismo exacto detrás de la clonación de los machos de M. structor, se han planteado diversas teorías. Una de las más discutidas sugiere una evolución de un proceso de parasitismo-mutualismo, donde M. ibericus habría perdido su capacidad innata para producir obreras.
Además, este fenómeno no es exclusivo de las hormigas; otras especies, como los peces mollies amazónicos, también recurren a la ginogénesis, en la que se requiere del esperma de una diferente especie para la reproducción.
M. ibericus y M. structor comparten un ancestro común que se separó hace más de cinco millones de años, paralelamente a la divergencia entre humanos y chimpancés. Este círculo reproductivo presenta similitudes con la fusión de mitocondrias en células eucariotas, un proceso que tuvo lugar hace más de mil millones de años. Sin embargo, un biólogo evolutivo ha cautelado que la estrategia reproductiva de M. ibericus podría no alcanzar el mismo nivel de éxito evolutivo que la integración de mitocondrias en organismos más complejos.


