En Ecuandureo, la detención y vinculación a proceso de 11 policías municipales por presunta colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) representa un golpe a la seguridad local y alerta sobre la infiltración de grupos delictivos en cuerpos municipales. La Fiscalía General del Estado informó que los imputados actuaban como halcones, es decir, informaban movimientos de fuerzas federales y estatales al grupo criminal.
El fiscal Carlos Torres Piña detalló que los policías amenazaron a elementos de la Guardia Civil que participaban en el retiro de vehículos quemados por el grupo delictivo, lo que dificultó las labores de restablecimiento del tránsito. Según la dependencia, en sus dispositivos móviles se localizaron grupos de mensajería donde compartían información sobre operativos y recorridos.
«En una conversación del domingo hacen referencia a que van ‘tres verdes’, van ‘dos pandas'», citó el fiscal como ejemplo del lenguaje utilizado para reportar la presencia de fuerzas de seguridad. La investigación señala que los sujetos coordinaban avisos tanto el domingo como el lunes para advertir al cártel sobre movimientos oficiales.
De los 11 imputados, 10 son originarios de Jalisco y uno de Michoacán; la Fiscalía precisó que, hasta el momento, no hay indicios que los vinculen con el grupo de los Valencia, sino con el CJNG. Al ser detenidos se encontraban en una patrulla municipal y, tras ser desarmados, se les practicaron revisiones documentales.
Ninguno de los detenidos contaba con CURP ni con el permiso del Secretariado para portar arma o desempeñar funciones policiacas, y portaban insignias asociadas al CJNG. Además, durante la inspección de sus teléfonos se encontraron grupos de WhatsApp que, según las autoridades, corroboran la función de halconeo atribuida.


