Alberto Casanovita Méndez: Un ícono del boxeo que supera sus adicciones
Con 74 años de edad, Alberto Casanovita Méndez, reconocido como uno de los más destacados boxeadores de México, mantiene una agilidad notable mientras camina hacia las oficinas de la Lotería Nacional en Pachuca, lugar donde trabajó como billetero tras su carrera en el ring. Su imagen, marcada por un cigarro entre los dedos y una elegante corbata, refleja tanto la historia de un deportista como la de un individuo que ha enfrentado decisiones difíciles.
Casanovita ha compartido en diversas ocasiones cómo, a pesar de su éxito como campeón de boxeo en la categoría pluma en Hidalgo y octavo a nivel mundial, el alcoholismo lo llevó a perder parte de los ingresos que generó en su carrera. Sin embargo, se muestra orgulloso de haber superado esta adicción y de haber salido victorioso en la mayoría de sus peleas.
A lo largo de su trayectoria, ha compartido el cuadrilátero con figuras emblemáticas del boxeo, como Ney Gordillo y Goyo Vargas. Ahora, ya en la séptima década de su vida, destaca la importancia de su familia, especialmente de sus tres hijos, aunque lamenta haber perdido a su esposa hace algunos años.
Casanovita es un personaje muy conocido en su ciudad natal, donde no solo se dedicó a la venta de boletos de lotería, sino que también se le ha visto recorriendo bares y cantinas en su afán por conectar con la comunidad.
Su mensaje a la juventud es contundente: advierte sobre los peligros del alcohol y las drogas, compartiendo su experiencia personal como una lección de vida. "No caigan en vicios del alcohol, menos en las drogas. Si empiezas una vez, quieres otra y así te vas enfermando. Yo superé el alcoholismo y aquí estoy", enfatiza.
La historia de Alberto Casanovita Méndez es una reflexión sobre las segundas oportunidades y la capacidad de superación que todos tienen, especialmente en contextos de adversidad. Su vida, marcada por triunfos y desafíos, ofrece un valioso testimonio a las nuevas generaciones de deportistas y ciudadanos.


