La aprobación en lo general de un dictamen que reforma la Ley Federal de Derechos de Autor y modifica disposiciones de la Ley Federal del Trabajo fue aprobada en la Cámara de Diputados, medida que impacta directamente a creadores, artistas y trabajadores del sector cultural del país; la votación resultó en 335 a favor, cero en contra y 129 abstenciones.
El dictamen busca regular nuevos escenarios de explotación de obras y actualizar el marco laboral para personas trabajadoras en actividades artísticas e interpretativas.
Antes de la discusión, la bancada de Movimiento Ciudadano presentó una moción suspensiva al considerar que el proyecto contiene errores que afectan a la cadena creativa, incluidos autores, intérpretes, productores y editores.
Los representantes de esa bancada denunciaron la intervención de cabilderos y pidieron que la discusión se hiciera en un parlamento abierto, con la participación de todos los actores involucrados.
Se advirtió que el dictamen introduce el concepto de inteligencia artificial sin una definición legal clara, lo que, señalaron, podría dar pie a interpretaciones arbitrarias y a riesgos como la posibilidad de revocación del consentimiento sobre voces e imágenes en etapas de postproducción.
El PRI también solicitó posponer la discusión por inquietudes del sector artístico y por lo que calificó como un manejo parlamentario deficiente en la Comisión de Cultura, mientras que el Partido del Trabajo manifestó su rechazo al uso abusivo por parte de grandes conglomerados y señaló que la reforma podría beneficiar económicamente a esos grupos.
Diputados del PT alertaron además sobre la posibilidad de que la redacción permita aplicar contratos antiguos a nuevas formas de explotación digital, lo que consideraron una forma de retroactividad contractual inaceptable.
Desde Morena se defendió la reforma como una medida para proteger a las personas trabajadoras en la era digital, subrayando la existencia de tecnologías capaces de replicar voces y rostros sin autorización y sin pago, y calificando esa situación como explotación digital del trabajo artístico.
La presidenta de la Comisión de Cultura afirmó que el objetivo es salvaguardar los derechos laborales de los creadores, establecer límites jurídicos al uso de tecnologías y dar mayor visibilidad a las personas trabajadoras mediante un lenguaje inclusivo en la normativa.
Entre las modificaciones planteadas se incluye la prohibición de la reproducción total o parcial de interpretaciones artísticas mediante herramientas tecnológicas, incluidas las basadas en inteligencia artificial, sin el consentimiento expreso, libre e informado de la persona artista y sin la remuneración correspondiente.
Tras la aprobación en lo general, el dictamen continuará su proceso legislativo para seguir su trámite en las siguientes etapas.


