Aumento de Socavones en Ciudad de México Impulsa Investigación de tecnologías Preventivas con Japón
Ciudad de México enfrenta un creciente problema de socavones, especialmente durante la temporada de lluvias. Este año, algunas alcaldías han reportado más de cien de estos hundimientos. En respuesta a este desafío, el gobierno capitalino está buscando implementar tecnología satelital y drones en colaboración con Japón. La Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua) está en conversaciones con la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) para anticipar la formación de socavones y reducir los riesgos para la población.
El titular de Segiagua destacó las similitudes geográficas entre Japón y la capital mexicana, lo que hace posible la implementación de tecnología desarrollada por el país asiático. Con ella, se espera poder inspeccionar grandes extensiones y así abordar los aproximadamente 13,000 kilómetros de tuberías presentes en la ciudad.
Además de la observación satelital, se utilizarán drones para detectar deformaciones en el pavimento antes de que se conviertan en hundimientos significativos. La meta es que esta tecnología se implemente lo más pronto posible, idealmente dentro del mismo año.
Desde enero a septiembre, se han registrado alrededor de 260 socavones en la capital, con una concentración notable en Iztapalapa, Gustavo A. Madero e Iztacalco. Estos hundimientos no solo afectan la red primaria de vialidades, sino que también se han presentado de manera abundante en la red secundaria, donde Gustavo A. Madero ha registrado el mayor número.
La reparación de un socavón tiene un promedio de diez días, aunque el tiempo puede variar según su tamaño y profundidad. Mientras Segiagua se encarga de los hundimientos en la red primaria, ha brindado apoyo a alcaldías en la atención de la red secundaria, permitiendo así una respuesta más efectiva al problema creciente.
JICA ha confirmado que la colaboración con la Ciudad de México ya ha comenzado, buscando no solo compartir tecnología, sino también experiencias en la gestión de socavones. Esta colaboración contempla estudios conjuntos para fortalecer el suelo y prevenir la aparición de nuevos hundimientos, reflejando la importancia de la cooperación internacional ante desastres urbanos.
El impacto de los hundimientos en la vida diaria de los habitantes de la ciudad es significativo. Investigaciones han indicado que la capital se hunde anualmente hasta 40 centímetros, lo que podría volver inhabitables algunas áreas en la próxima década. La sobreexplotación del manto acuífero ha debilitado el suelo, favoreciendo la formación de socavones en zonas densamente pobladas.
Para atender este problema de infraestructura, el gobierno local ha anunciado un plan histórico de inversión, destinado a repavimentar calles y reparar baches. Sin embargo, expertos advierten que reparar no es suficiente; con el apoyo de tecnología japonesa, se busca transitar de una estrategia reactiva a una preventiva, anticipando los hundimientos antes de que representen un riesgo para la población.


