Autoridades y partidos mexicanos se pronunciaron tras el ataque en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, subrayando la relevancia del episodio para la política exterior de México y la región. Las reacciones oficiales y de actores políticos nacionales se centraron en la condena de la intervención y en la defensa del derecho internacional, aunque también hubo señalamientos contra el régimen venezolano.
El legislador Gerardo Fernández Noroña expresó solidaridad con el pueblo venezolano y calificó el hecho como “gravísimo” y una violación al derecho internacional, al describir el bombardeo a Caracas como una agresión militar injustificada. Su postura fue replicada por otros funcionarios que exigieron respeto a la soberanía y a las normas del derecho internacional.
El director del ISSSTE, Martí Batres, condenó la intervención estadounidense y la calificó igualmente como una violación al derecho internacional y como una agresión a América Latina, que representa un retroceso hacia el uso de la fuerza para someter naciones. Sus declaraciones insistieron en la necesidad de soluciones pacíficas y multilaterales.
En sentido contrario, la diputada Margarita Zavala sostuvo que el gobierno de Maduro ya había vulnerado el derecho internacional con anterioridad y aseguró que el pueblo venezolano había agotado los medios legales y pacíficos para terminar con el régimen. Señaló además que en breve se conocerían las “verdaderas violaciones” cometidas por el gobierno venezolano.
El Partido Acción Nacional emitió un comunicado en el que condenó al régimen venezolano, lo calificó de opresor y afirmó que la situación es resultado de una tiranía que renunció a las libertades democráticas. En el texto el partido sostuvo que más del 80% de la población vive en miseria, que más de 8 millones han sido forzados al exilio y que hubo un fraude electoral en 2024, datos presentados como parte de su crítica al gobierno venezolano.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, también condenó el ataque y lo calificó como una violación al derecho internacional y a la soberanía de Venezuela, reiterando la vocación pacifista de la capital en favor de la no intervención y la solución pacífica de controversias. Brugada respaldó además la condena de la presidenta respecto a la acción militar y el llamado a restablecer la legalidad internacional.
La presidenta de la mesa directiva del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, emitió un comunicado en el que calificó el ataque como una violación a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y recordó el artículo constitucional que rechaza el uso unilateral de la fuerza. Su comunicado subrayó la tradición de la política exterior mexicana basada en la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias.
En conjunto, las declaraciones muestran un amplio llamado desde México al respeto del derecho internacional y a soluciones pacíficas, aunque persisten diferencias sobre las responsabilidades políticas en Venezuela, con voces que condenan la intervención externa y otras que enfatizan las denuncias contra el régimen de Maduro.


