La jefatura de Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado un endurecimiento en las sanciones dirigidas a los franeleros que agredan o amenacen a automovilistas. La propuesta de reforma a la Ley de Cultura Cívica establece que aquellos que coaccionen o intimiden a conductores para exigir pagos por cuidar vehículos enfrentan arrestos de hasta 36 horas.
El secretario de Gobierno de la capital ha aclarado que la intención no es criminalizar a quienes buscan ingresos de manera voluntaria, sino sancionar específicamente conductas que constituyan extorsión o amenazas. Se ha enfatizado que las acciones se centrarán en quienes impongan condiciones o cobros obligatorios para permitir el estacionamiento, así como en aquellos que utilicen objetos para obstaculizar el acceso a espacios.
En declaraciones a medios, el funcionario destacó que aquellos que amenacen o intimiden a los automovilistas verán su situación abordada de manera más severa, con la remisión de los responsables al Ministerio Público en casos donde se registren daños o amenazas.
Es fundamental, según las autoridades, establecer una clara distinción entre la colaboración voluntaria y la coacción. De acuerdo con las nuevas directrices, cualquier apoyo debería ser ofrecido sin condiciones o intimidaciones, permitiendo así que quienes deseen cuidar vehículos lo hagan de manera legítima.



