En Madero, fuerzas estatales y federales localizaron y destruyeron un laboratorio clandestino dedicado a la elaboración de drogas, en el marco del Plan Paricutín, lo que representa un operativo de impacto para la seguridad local. La acción fue realizada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, la Defensa Nacional y cuerpos federales en la demarcación.
El hallazgo se produjo en una zona serrana del municipio durante movilizaciones preventivas de la Guardia Civil, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. Los agentes se encontraron con el predio mientras realizaban recorridos de seguridad en la región.
En el sitio se aseguraron 17 tambos con precursores químicos —entre ellos alcohol desnaturalizado, hipoclorito y macropol—, ocho tanques de gas LP, seis reactores y diversos costales de sosa cáustica. Tras el inventario y aseguramiento de los insumos, las autoridades procedieron a su incineración.
La destrucción del laboratorio y los insumos fue parte de las acciones para neutralizar la actividad ilícita en el área. Posteriormente, la Secretaría de Seguridad Pública y las fuerzas federales intensificaron los patrullajes en la zona con el objetivo de inhibir conductas delictivas y mantener el orden público.




