En México, el gobierno publicó un decreto que concede un estímulo fiscal del 100% al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) aplicable a la venta y distribución de videojuegos con contenido violento, extremo o para adultos, medida que afecta a vendedores, plataformas y consumidores locales. La disposición busca mitigar el impacto económico de la nueva carga tributaria en el mercado nacional de entretenimiento electrónico.
El decreto, firmado por la presidenta, establece el estímulo con el fin de facilitar el cumplimiento fiscal y evitar afectaciones al sector derivadas de la implementación del gravamen. La medida se inscribe en el marco de una reforma a la Ley del IEPS que amplía la base gravable a la enajenación de videojuegos físicos no aptos para menores y a los servicios digitales que permitan su acceso o descarga.
Según el texto, el estímulo equivale al 100% del IEPS que corresponda por dichas actividades, siempre que el impuesto no sea trasladado al consumidor final. El beneficio podrá acreditarse contra el propio IEPS, pero no dará lugar a devoluciones ni a compensaciones.
La norma aplica tanto a vendedores de formatos físicos como a residentes en el extranjero sin establecimiento en México y a prestadores nacionales que ofrezcan los contenidos mediante servicios digitales. Los contribuyentes que opten por el estímulo quedarán relevados de determinadas obligaciones formales previstas en la Ley del IEPS.
Para los prestadores de servicios digitales, el decreto exime de requisitos que pueden dar lugar al bloqueo temporal de plataformas por incumplimientos relacionados con este impuesto. No obstante, la exención no alcanza las obligaciones en materia de impuesto al valor agregado (IVA), por lo que los proveedores deberán continuar cumpliendo la normativa del IVA.
El estímulo tampoco se considerará ingreso acumulable para efectos del impuesto sobre la renta y los contribuyentes quedan liberados de presentar el aviso correspondiente ante la autoridad fiscal. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) está facultado para emitir las reglas necesarias para la correcta aplicación del decreto.
La vigencia del estímulo coincide con la entrada en vigor del impuesto sobre estos videojuegos, lo que en la práctica neutraliza el impacto del nuevo gravamen mientras se mantengan las condiciones establecidas. El gobierno había señalado previamente que decidió no cobrar el impuesto del 8% previsto para estos productos ante las dificultades para su efectiva aplicación.


