A 20 años de la inauguración del Metrobús, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en funcionamiento cuatro unidades biarticuladas eléctricas, consideradas únicas a nivel mundial. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo por impulsar la electromovilidad en la capital, beneficiando a más de un millón 800 mil usuarios que utilizan diariamente este sistema de transporte.
La mandataria destacó que el Metrobús se ha consolidado como uno de los métodos de movilidad más relevantes en la ciudad, justo después del Metro. Anunció que, durante el presente sexenio, se prevé la incorporación de más unidades eléctricas con la meta de alcanzar 420 autobuses para 2030, subrayando que «la electromovilidad llegó para quedarse».
Durante un evento en la Glorieta de Insurgentes, la funcionaria recordó que el Metrobús surgió, como una innovación en movilidad, impulsada por administraciones anteriores. Celebró el aniversario del sistema, llamando a reconocer su impacto transformador en la movilidad de la ciudad.
El secretario de Movilidad, por su parte, enfatizó que la introducción de estos autobuses biarticulados representa un avance significativo en el ámbito del transporte global. Este nuevo diseño ha sido adaptado específicamente a las condiciones de la infraestructura urbana de la Ciudad de México.
Asimismo, el secretario destacó que el proceso de modernización del Metrobús también apunta a mejorar la sostenibilidad ambiental y la calidad del servicio, mediante la capacitación de operadores y una atención más inclusiva hacia personas con discapacidad. El objetivo es establecer estándares más altos de accesibilidad y eficiencia en el sistema de transporte público.
Con respecto a las nuevas unidades, la directora general de Metrobús proporcionó detalles sobre su diseño y capacidades. Cada prototipo biarticulado mide 27 metros de longitud y tiene capacidad para 270 pasajeros. Estas unidades están equipadas con puertas deslizables que facilitan un abordaje cómodo y seguro, y su operación es completamente silenciosa.
Las nuevas unidades serán sometidas a pruebas como parte de la iniciativa Zero Emission Bus Rapid-deployment Accelerator (ZEBRA), que incluye la participación de otras ciudades en América Latina. Los vehículos cuentan con un paquete de baterías que permiten una autonomía superior a 330 kilómetros y un tiempo de recarga de aproximadamente dos horas, con una vida útil estimada en 15 años.
Estas innovaciones reflejan un compromiso por parte de las autoridades para avanzar hacia un sistema de transporte más sostenible y accesible.



