Un grupo de piperos de agua bloqueó varios accesos del Estado de México a la Ciudad de México en respuesta a un operativo llevado a cabo por las autoridades, que resultó en la identificación de más de 160 lugares involucrados en la extracción ilegal y sobreexplotación de este recurso vital.
La manifestación comenzó alrededor de las 6:00 de la mañana, principalmente en la zona Oriente, donde los conductores de pipas cerraron el paso con pancartas y diversos objetos. Su principal demanda fue la apertura de tomas cerradas, argumentando que su actividad podría verse gravemente afectada, lo que amenazaría la disponibilidad de agua en la región.
Entre las arterias bloqueadas se encontraban vialidades cruciales de municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl y Texcoco, incluyendo el paradero de Indios Verdes, lo que generó complicaciones en el desplazamiento de cientos de personas, algunas de las cuales reportaron haber sufrido agresiones por parte de los manifestantes a través de las redes sociales.
Mientras tanto, se supo que los líderes de los choferes estaban en negociaciones con autoridades estatales. Tras varias horas de diálogo, se comunicó que se había llegado a un acuerdo provisional.
Por su parte, la alcaldía de Iztapalapa emitió un comunicado en el que aseguró que la implementación del operativo no afectaría el suministro de agua a los hogares. Se especificó que el cierre de 120 tomas no disminuiría el acceso al agua para el consumo.
La mandataria capitalina destacó durante su conferencia matutina que el operativo fue liderado por la fiscalía del Estado de México y sugirió que la gobernadora local debía tomar el mando de la situación. Además, solicitó la presencia de la Comisión Nacional del Agua para asegurar una gestión adecuada de la crisis.


