Tesla modificará el modelo de acceso a su paquete Full Self-Driving (FSD) y a sus funciones avanzadas de Autopilot: a partir del 14 de febrero dejarán de venderlo como una compra única y se ofrecerá exclusivamente mediante suscripción mensual.
El cambio implica que la compra única previa —reportada en alrededor de $177,200 pesos mexicanos— ya no estará disponible, mientras que la suscripción costará $2,299 pesos mensuales, es decir aproximadamente $27,588 pesos al año.
Técnicamente, FSD continúa siendo una función basada en software que se entrega y mejora mediante actualizaciones OTA. Requiere supervisión humana; en su estado actual no alcanza autonomía total y su operación depende de la combinación de sensores, potencia de cálculo a bordo y algoritmos de percepción y control.
Entre las capacidades que Tesla describe están la conducción en carretera con cambios de carril y control de velocidad, maniobras de estacionamiento y funciones de “summon” (salir del cajón de estacionamiento automáticamente). La compañía indica que desarrollos futuros —por ejemplo, permitir conducción sin supervisión activa— justificarían aumentos en la tarifa.
El servicio ya está disponible en varios países, incluidos Estados Unidos, México, Canadá, China y Australia, y su despliegue puede ampliarse mediante actualizaciones de software.
Impacto técnico y de mercado: el paso a un modelo de suscripción transforma FSD en un servicio continuado sujeto a mejoras y tarifas dinámicas, afecta el costo total de propiedad, incentiva ingresos recurrentes para el fabricante y condiciona el valor residual de los vehículos en el mercado de segunda mano.
Consideraciones de seguridad y regulación: la dependencia de software y actualizaciones frecuentes plantea retos regulatorios y de responsabilidad civil si las capacidades evolucionan hacia modos con menor supervisión humana; por ahora, la normativa y la práctica requieren que el conductor mantenga vigilancia.



