Un grupo de manifestantes intentó ingresar por la fuerza al Congreso de la Ciudad de México mientras los diputados estaban en sesión, lo que obligó a suspender temporalmente el debate y alteró el desarrollo de la jornada legislativa local.
Jesús Sesma Suárez, presidente de la Mesa Directiva, anunció la suspensión del debate por 30 minutos, pidió a los diputados permanecer en el pleno y calificó la situación como una infiltración de manifestantes.
Durante el anuncio se percibió tensión en el recinto; Sesma Suárez se escuchó agitado y parte de su saco estaba mojado, mientras algunos legisladores recogían sus pertenencias y se dispersaban por la sala. La transmisión de la sesión fue cortada poco después del anuncio.
En videos que circulan en redes sociales se observa que los manifestantes rompieron el cristal de la puerta principal del Congreso y golpearon a miembros de la seguridad que resguardan el edificio en su intento por entrar.
Los mismos registros muestran que los manifestantes lograron abrir parcialmente la puerta y trataron de ingresar, mientras el personal del recinto intentaba cerrarla, lo que generó empujones y el lanzamiento de botellas de agua.
Como reacción dentro del edificio, alguien accionó un extintor, medida que contribuyó a que los manifestantes se replegaran y permitió cerrar la puerta. En otros fragmentos se aprecia a una mujer dentro del Congreso arrojar un extintor contra una ventana y posteriormente agredir a personal de seguridad.


