Una familia en Illinois vivió una experiencia aterradora cuando un rayo impactó su vehículo Ford Edge mientras se encontraba en movimiento. Según reportes de la Oficina del Sheriff del Condado de Williamson, el incidente generó un estallido similar a un disparo y una densa concentración de humo dentro del automóvil.
Tras el rayo, los tres ocupantes abandonaron el coche, probablemente para evaluar los daños y esperar la llegada de la policía, aunque esta acción podría no haber sido la más segura. La recomendación ante un evento de rayos es permanecer en el interior del vehículo, ya que, incluso si se producen daños, este continúa siendo el lugar más seguro. La estructura metálica del coche funciona como una jaula de Faraday, canalizando la energía eléctrica por el exterior y a través de los neumáticos hacia el suelo. Mantener las manos alejadas de objetos metálicos conectados al exterior del vehículo es crucial para la seguridad.
Cuando las autoridades llegaron al lugar, encontraron daños significativos en la parte trasera del Edge, incluyendo la fascia casi desprendida y la moldura inferior rota, exponiendo los cables internos. La luz trasera del copiloto también había desaparecido, y se pudo observar una quemadura en el área donde normalmente se ubica la antena. El sistema eléctrico del vehículo resultó severamente dañado, lo que requirió que el automóvil fuera remolcado.
Afortunadamente, a pesar de la gravedad del incidente, no hubo heridos y no se reportaron peligros adicionales como incendios, que son una preocupación común cuando un rayo impacta, dado que puede ignitar combustibles o aceites.
Por último, es importante destacar que, en términos de seguridad durante tormentas eléctricas, los vehículos de combustión interna y los eléctricos son igualmente seguros; ambos se rigen por los mismos principios de la jaula de Faraday.



