Vehículos eléctricos de rango extendido (REEV) combinan tracción 100% eléctrica con un motor de combustión que actúa únicamente como generador. Esta configuración busca conservar las ventajas de la propulsión eléctrica (respuesta instantánea, conducción sin emisiones locales) y añadir autonomía útil en trayectos largos cuando la infraestructura de recarga es limitada.
Xpeng presentó en Guangzhou una versión híbrida de su SUV G7 con una autonomía combinada anunciada de 1,704 km bajo el ciclo de homologación chino (CLTC). El tren motriz combina una batería de 55.8 kWh y un motor de combustión de 1.5 litros y cuatro cilindros que funciona solo como generador; el depósito de combustible tiene 60 litros. En modo totalmente eléctrico la marca declara hasta 430 km de autonomía.
Según la cifra publicada, el consumo implícito en el ciclo CLTC sería cercano a 13 kWh/100 km en modo eléctrico, un valor orientativo que tiende a ser más optimista que los resultados WLTP o EPA en mercados occidentales. El dato de 1,704 km se refiere a la suma de autonomía eléctrica y la aportación del generador con el tanque lleno bajo el ciclo CLTC, por lo que la equivalencia en condiciones reales dependerá de perfil de conducción, climatología y modo de uso del generador.
La arquitectura eléctrica del G7 es de 800 V y admite carga ultrarrápida a 5C. En términos prácticos, un 5C sobre 55.8 kWh indica capacidad teórica para potencias de carga pico en el orden de cientos de kilovatios (aproximadamente 279 kW), lo que reduce significativamente los tiempos de recarga cuando se dispone de cargadores compatibles y gestión térmica adecuada.
En materia de conducción asistida, el G7 integra de serie dos chips Nvidia Orin con una potencia de cálculo anunciada de 508 TOPS, orientados a tareas ADAS y fusión de sensores. Opcionalmente puede equiparse con paquetes de mayor potencia de cómputo desarrollados por Xpeng (sistemas Turing AI) para funciones avanzadas de conducción autónoma, lo que permite escalabilidad en capacidades de percepción y decisión.
La solución técnica persigue utilidad práctica: mitigar la dependencia de la infraestructura de recarga en viajes largos, reducir la «ansiedad por autonomía» y ofrecer flexibilidad operativa al usuario. Al mismo tiempo implica compromisos: mayor complejidad de sistema (dos tipos de propulsión), incremento de peso y coste, y emisiones indirectas cuando el generador trabaja en modo térmico.
Xpeng aplica la misma estrategia de doble tren motriz al sedán P7+, con una autonomía combinada declarada de 1,550 km y la misma cifra de 430 km en eléctrico puro. El enfoque posiciona a la compañía como promotora de soluciones intermedias entre BEV puros y híbridos convencionales, orientadas a mercados con redes de recarga aún desiguales.



