El partido conservador DISY ha ganado las elecciones parlamentarias en Chipre con el 27.3% de los votos, según resultados preliminares que reflejan el escrutinio del 90%. El partido comunista AKEL ocupó el segundo lugar con un 23.8%, seguido por el ultranacionalista ELAM con un 10.9%.
El Ministerio del Interior reporta que el Partido Democrático (DIKO) quedó en cuarto lugar con el 10% de los sufragios, siendo la única formación que apoyará al actual Gobierno encabezado por el presidente Nikos Jristodulidis. Este resultado podría complicar la gestión del Ejecutivo, aunque no tendrá implicaciones directas debido al sistema presidencialista del país.
A diferencia de lo pronosticado, DISY y AKEL no han experimentado pérdidas en sus votos, manteniendo sus escaños en la Cámara de Representantes. Por su parte, ELAM ha mostrado un notable incremento al pasar del 6.8% en 2021 a un 11.1%, lo que plantea preocupaciones sobre el impacto en las negociaciones para la reunificación de la isla.
En total, 568,587 ciudadanos estaban convocados a elegir a 56 miembros del Parlamento chipriota entre 19 partidos. Solo dos grupos nuevos lograron superar el umbral del 3.6%: la agrupación reformista ALMA con un 5.8% y Democracia Directa, liderada por el eurodiputado Fidias Panayiotou, con un 5.4%.
Partidos históricos como el socialista EDEK y el Frente Democrático (DIPA) no obtuvieron representación en esta ocasión. La participación electoral fue del 69%, un aumento de cuatro puntos con respecto a las elecciones anteriores.
La campaña estuvo marcada por tensiones geopolíticas regionales, temas de inmigración, corrupción política y la falta de avances en la reunificación de Chipre, dividida desde 1974. Se anticipa que la ONU iniciará nuevas iniciativas para abordar este conflicto tras la presidencia semestral rotatoria de Chipre en el Consejo Europeo.







