Rolando Daza
Apunte:
En estos tiempos, en el arrogante mundo de nuestro país, todo puede suceder. La economía dependía en el pasado reciente de las exportaciones. Hoy parece que ya no. En anteriores días se presentaron los datos de octubre de la creación de empleo formal, se alcanzó un récord en la generación de nuevos puestos de trabajo en el sector formal, con una tasa de crecimiento anual de 4.1%.
No se queda solo ahí, también es relevante el aumento del salario promedio en el empleo formal. Con información del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el mes de octubre el salario promedio fue de alrededor de 14 mil 400 pesos. Es un crecimiento de 11.1% respecto al mismo mes del año pasado.
Considerando el empleo con el aumento real de los salarios, se calcula que la masa salarial del sector formal de la economía creció en 6.6%.
Asimismo, se presentaron los resultados del consumo privado durante el mes de agosto. Es cierto que este indicador va muy retrasado, esto debido a que requiere demasiada información para emitir la estadística, se muestra que hay una tendencia positiva reflejada en un crecimiento anual de 7.1%.
Además, se debe considerar el crecimiento del crédito como explicación al mayor consumo. Según el Banco de México, en septiembre el crédito al consumidor creció en un 6.2% y específicamente el crédito en tarjetas, creció en un 6.9%.
Si se considera que el sector formal de la economía es menor de la mitad de la población ocupada, el otro porcentaje corresponde al empleo informal, señala una tendencia clara en el comportamiento de la economía y es estable con otros indicadores dados a conocer. Una muestra es el aumento del 18.8% en la venta de autos en el mercado interno durante octubre.
También deben de considerarse las remesas para dar una explicación por el aumento del consumo. En los meses previos a septiembre, llegaron a 57 mil 200 millones de dólares, que mayormente se emplean para consumo de las familias.
Así que no queda duda, el crecimiento del mercado nacional es significativo. Está creciendo de manera firme. Sin embargo, en los hogares no se observa, es diferente la percepción.
Las familias mexicanas siguen visualizando que el dinero no alcanza debido a la elevada inflación. Los incrementos de precios de los alimentos son de alrededor del 14%, mucho más alta que la inflación promedio y que los incrementos de los salarios medios.
Este fenómeno también se presenta a nivel mundial. No tan solo es la energía, ahora son los alimentos los que más presionan a la inflación. Las personas observan que el buen desempeño de la economía después de la pandemia no ha sido suficiente para permitir una mejoría de sus niveles de vida.