Crisis de inseguridad y extorsión afecta al sector agropecuario en México
El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha señalado que la población está cansada de vivir bajo la constante amenaza de la inseguridad y la falta de respuestas por parte de las autoridades. En un reciente pronunciamiento sobre la violencia en el país, expresó que el descontento social se debe a la creciente ola de delitos, destacando la extorsión y el cobro de piso, los cuales se han institucionalizado y amenazan la estabilidad económica y política de diversas regiones del país.
En el mismo sentido, el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) ha apuntado que la inseguridad está devastando el campo mexicano. Según sus declaraciones, los estados más afectados incluyen Tamaulipas, Guanajuato, Jalisco y Michoacán, regiones donde el clima de violencia ha impactado negativamente en los costos de producción agrícola, incrementando los precios entre un 10 y un 20 por ciento.
El dirigente agrícola ha criticado la ineficacia de las estrategias implementadas por el gobierno federal para enfrentar esta problemática, alertando que la situación es insostenible para los productores que, ante el desasosiego, han comenzado a abandonar sus tierras en busca de mejores oportunidades laborales. Además, ha enfatizado que la crisis de inseguridad representa un desafío a la seguridad nacional, afectando tanto la producción como el bienestar de aquellos que dependen de la agricultura.
Los testimonios de los agricultores son contundentes. Un campesino local ha descrito el constante riesgo de robos de herramientas, maquinaria y ganado, eventos que se han vuelto parte de su rutina diaria. Este productor ha señalado que la vulnerabilidad de los campos durante la noche complica la detección de los delincuentes, quienes operan sin temor a ser castigados. La instalación de cámaras de vigilancia se ha convertido en una medida común entre los agricultores que buscan proteger sus bienes.
La situación actual requiere atención urgente y un planteamiento integral por parte del gobierno para restablecer la seguridad y la confianza en el sector agropecuario, fundamental para la economía del país.



