La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán ha indicado que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) podría estar relacionado con la explosión de un vehículo que ocurrió frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria en el municipio de Coahuayana. Este incidente, ocurrido el 6 de diciembre, dejó un saldo trágico de cinco muertes y doce heridos.
Las autoridades confirmaron que la explosión fue provocada por un artefacto explosivo que se activó a distancia, lo que subraya las tácticas cada vez más sofisticadas utilizadas por los grupos criminales en la región. El fiscal del estado, Carlos Torres Piña, informó que se están investigando los rostros de individuos que podrían haber operado el dispositivo desde lejos en este lamentable suceso.
Torres Piña también expresó que, a la luz de la actual situación de violencia en la zona, es plausible que el ataque haya sido lanzado por el grupo criminal contra la policía de la comunidad de Coahuayana. Un día después de la explosión, la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación por delitos de delincuencia organizada vinculados a este hecho.
La Policía Comunitaria de Coahuayana, bajo el mando de Héctor Zepeda Navarrete, alias ‘El Comandante Teto’, ha sido parte de los esfuerzos de autodefensa que surgieron en Michoacán desde 2014, en respuesta a la violencia del cártel conocido como Los Caballeros Templarios.
El gobierno estatal mantiene presencia de grupos de la Guardia Civil, que trabajan en coordinación con la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Marina en la región. Con 270 kilómetros de litoral en el Pacífico, en la que se encuentran municipios como Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana, la Secretaría de Marina ha intensificado sus operativos en el mar, dado que estas áreas son rutas claves para el tráfico de drogas provenientes de Sudamérica.
En este contexto, la Secretaría de Marina ha destacado la tensión entre las Policías Comunitarias de Aquila y Coahuayana y el CJNG, que compiten por el control de las rutas de tráfico de drogas. A su vez, a partir del 10 de noviembre, se ha reforzado la seguridad en Michoacán tras el asesinato del alcalde de Uruapan, un hecho que intensificó la preocupación por la violencia en el estado.


