En Damasco, manifestantes retiraron la bandera emiratí y apedrearon el edificio de la embajada de Emiratos Árabes Unidos, en un incidente que alteró la seguridad en la capital siria y afectó a la misión diplomática acreditada en la ciudad. La acción se produce en el contexto de una protesta ante la sede diplomática.
El Ministerio de Exteriores emiratí condenó los disturbios y los intentos de vandalismo, así como los insultos a símbolos nacionales, y exigió la protección de la embajada y de su personal. En su comunicado, pidió a las autoridades sirias que investiguen los hechos, adopten medidas para evitar su repetición y lleven a los responsables ante la justicia.
El Ministerio de Exteriores sirio reafirmó su postura de rechazo a cualquier ataque contra embajadas y sedes diplomáticas y subrayó la importancia de ejercer el derecho a la expresión conforme a las leyes vigentes. Además pidió respetar la seguridad y la estabilidad públicas y abstenerse de prácticas que puedan atentar contra las representaciones diplomáticas.
Ninguna de las dos partes aludió a las razones que motivaron las protestas ante la embajada. Los manifestantes, que mantienen una sentada frente a la misión, exigen la liberación de Issam al Buwaydani, detenido en Dubái y señalado por los manifestantes como detenido sin cargos.
Issam al Buwaydani, conocido como Abu Hammam, fue arrestado en el aeropuerto de Dubái cuando intentaba abandonar el país. Tras la muerte de Zahran Alloush asumió el liderazgo del grupo militante Jaish al Islām y, tras el derrocamiento de Bachar al Asad, llegó a ocupar un alto cargo en el Ministerio de Defensa de Siria.


