Un colectivo de buscadoras, conocido como Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México, ha denunciado la desaparición de Herminia Guadalupe Rivera Rendón, hija de una integrante de la organización, y de su amiga Teresa de Jesús Morales Ontiveros, en Mazatlán, Sinaloa.
Según la ficha de búsqueda, ambas mujeres, de 53 y 38 años respectivamente, fueron vistas por última vez el 19 de noviembre en la colonia Palos Prietos. La Red de Defensoras de los Derechos Humanos en México ha expresado su preocupación a través de una publicación en redes sociales, destacando los peligros que enfrentan los defensores de derechos humanos en el país.
La organización subrayó que la desaparición de una hija buscadora genera un dolor adicional y representa una amenaza para quienes continúan la lucha por la localización de desaparecidos. El colectivo ha expresado su solidaridad con las familias de Herminia y Teresa.
Mazatlán enfrenta una crisis de desapariciones, que se intensificó tras el caso de Carlos Emilio Galván, un joven de 21 años que desapareció el 5 de octubre en un bar del malecón. De acuerdo con sus familiares, Galván se retiró momentáneamente de la mesa y no regresó. A veinte días de su desaparición, se realizó una marcha en la que decenas de personas exigieron la aparición con vida de sus propios familiares desaparecidos.
En el contexto de esta crisis, la fiscal de Durango mencionó recientemente que ocho duranguenses se encuentran desaparecidos en Mazatlán y recomendó precaución a quienes planean visitar el puerto.



