La Plaza de Toros México ha anunciado la suspensión de todas las actividades de tauromaquia en el emblemático Coso de Insurgentes. Esta decisión se fundamenta en la reciente aprobación de una reforma por parte del Congreso de la Ciudad de México, que clasifica la tauromaquia como una actividad que atenta contra la protección animal.
En el comunicado emitido, se estableció que no será posible llevar a cabo corridas y novilladas tradicionales debido a la reforma que introduce cambios significativos en los elementos esenciales de estos eventos, lo que a su vez imposibilita la realización de un «espectáculo taurino sin violencia». La medida se enmarca en una tendencia más amplia en la capital hacia la defensa de los derechos de los animales.
Este anuncio invita a reflexionar sobre la creciente prohibición de la tauromaquia en varios estados del país. Michoacán, Sonora, Guerrero, Quintana Roo, Sinaloa y Coahuila son algunas de las entidades que han tomado medidas similares, marcando una tendencia en la que cada vez más regiones optan por erradicar esta práctica. Sonora fue pionera en la eliminación de la «Fiesta Brava» en 2013, mientras que Michoacán fue el último en adherirse a esta política, con la aprobación de su medida en abril pasado.
Desde la Plaza México, se expresó un profundo lamento por las repercusiones que esta decisión podría tener para los aficionados a la tauromaquia. La administración de la plaza ha enfatizado su disposición a entablar un diálogo respetuoso con las autoridades locales, buscando preservar las expresiones culturales que, según argumentan, son vitales para la tradición, identidad y desarrollo económico de la comunidad.
El comunicado concluye haciendo un llamado a los seguidores de la tauromaquia a permanecer pacientes y a unir esfuerzos en la defensa de lo que consideran parte fundamental de la cultura mexicana. A la espera de una posible negociación entre la plaza y las autoridades, la actividad taurina permanecerá suspendida.




