Las autoridades turcas han iniciado una investigación tras el fallecimiento de Ana Bárbara Buhr, conocida por su carrera como influencer y cantante. Buhr, quien había viajado a Turquía para someterse a una cirugía estética en una clínica privada ubicada en el distrito de Tuzla, en Estambul, la visitó además como parte de su luna de miel tras haberse casado en mayo.
El caso ha sido objeto de atención mediática debido a las circunstancias que rodearon su muerte, que incluyen una fiesta previa a la intervención quirúrgica en la que tanto ella como su esposo consumieron alcohol y alimentos, lo que podría haber interferido con los requisitos de ayuno necesarios antes de la operación. En una entrevista, su esposo, Elgar Sueia, reveló que la cirugía se llevó a cabo dos días después de la consulta inicial y sin una indicación médica urgente. Además, destacó que la preparación adecuada para el procedimiento no se había cumplido, dado que los médicos parecen haber desestimado el hecho de que no habían preparado a la paciente de manera correcta.
De acuerdo con fuentes de prensa, la clínica en la que se realizó la operación presenta antecedentes negativos relacionados con otras muertes durante intervenciones quirúrgicas, lo que ha generado inquietud sobre los protocolos de seguridad establecidos en dicho establecimiento.
Las autoridades de salud de Estambul han informado que la causa oficial del deceso de Buhr se debió a “graves complicaciones” ocurridas durante la fase de recuperación, específicamente en el periodo posterior a la anestesia. En la operación, se reportó que la paciente sufrió fibrilación ventricular y un paro cardíaco. Pese a los esfuerzos del personal médico por reanimarla, Buhr falleció después de más de 90 minutos de intentos de recuperación.
En respuesta a la situación, la clínica emitió un comunicado señalando que, a pesar de los esfuerzos del equipo de anestesiología, no se pudo salvar a la paciente. Este trágico evento ha despertado una serie de cuestionamientos en torno a la regulación de las clínicas estéticas en el país, así como a la práctica de turismo médico, que ha incrementado en los últimos años.


