En la comunidad de Matías Romero, Oaxaca, fueron sepultadas algunas de las víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico, entre ellas el periodista Israel Enrique Gallegos Soto, cuya muerte ha consternado a vecinos y colegas. El sepelio reunió a familiares y conocidos que reclaman esclarecimiento sobre los hechos.
Gallegos Soto tenía 61 años y viajaba con su esposa, quien permanece hospitalizada y cuyo estado se reporta como estable. Su deceso fue confirmado por integrantes del gremio periodístico local.
El Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO) lamentó la pérdida y destacó el compromiso profesional y la solidaridad del periodista. En su comunicado subrayaron la trayectoria de Gallegos Soto y la cercanía con compañeros de trabajo.
El descarrilamiento ocurrido días antes dejó 13 muertos y casi 100 heridos, según las cifras oficiales difundidas por las autoridades. El accidente movilizó a cuerpos de emergencia y provocó investigaciones sobre sus causas.
Investigadores recuperaron el registrador electrónico de movimientos —la llamada caja negra—, cuyos datos han permitido determinar la velocidad del tren en el momento del siniestro. Según esos registros, la unidad circulaba a más de 60 kilómetros por hora en tramos donde el límite era de 50.
Hasta ahora las pesquisas han descartado al menos un par de hipótesis, incluido el sabotaje, y mantienen como principal línea de investigación el posible exceso de velocidad como factor determinante del accidente.


