Un hombre fue arrestado en el Aeropuerto de Heathrow, en Londres, tras un incidente violento en un estacionamiento que involucró el uso de gas lacrimógeno, lo que dio lugar a importantes interrupciones en el tráfico aéreo.
Las autoridades informaron que cinco personas fueron trasladadas a un hospital y otras 16, entre ellas una niña de tres años, recibieron atención médica en el lugar. Afortunadamente, las lesiones no se consideraron graves.
El altercado ocurrió en la Terminal 3, donde un grupo de cuatro hombres robó la maleta de una mujer en un ascensor, aplicando un irritante en el proceso. Testigos relataron que observaron a los sospechosos salir corriendo del ascensor y posteriormente experimentaron irritación en la garganta, lo que llevó a un episodio generalizado de tos entre los presentes.
La Policía Metropolitana aclaró que la víctima del robo y los agresores se conocían, y subrayó que el incidente no se estaba considerando un acto de terrorismo. Sin embargo, la presencia de un gran número de oficiales armados, poco habitual en el Reino Unido, generó pánico entre los testigos, algunos de los cuales temieron estar en medio de un ataque terrorista.
Un hombre de 31 años fue detenido bajo sospecha de agresión, mientras las autoridades continuaban la búsqueda de otros posibles cómplices que se dieron a la fuga. Este episodio provocó retrasos significativos para los pasajeros que transitaban por el aeropuerto en ese momento.



