Guanajuato, Guanajuato – La capital del estado experimentó nuevamente un colapso en su centro histórico durante la celebración del Festival de Día de Muertos, atrayendo a miles de visitantes que disfrutaron de diversas actividades culturales, incluyendo la exhibición de catrinas y la tradición de las callejoneadas.
La estrategia de movilidad intermunicipal, diseñada para facilitar el acceso a la ciudad desde Silao, no logró mitigar el tráfico. A medida que avanzaba la mañana, el centro se vio rodeado de calles cerradas y una multitud que colmaba cada rincón.
Desde las primeras horas del día, los camiones comenzaron a llegar a la Central de Autobuses, mientras que largas filas de vehículos eran visibles en las casetas de entrada a la ciudad. Para muchos, optar por el transporte público se convirtió en la única opción viable, aunque el tiempo de espera se prolongó, alcanzando hasta más de una hora para recorrer distancias cortas.
El caos vehicular se acentuó hacia el mediodía, con avenidas principales como Benito Juárez y Pocitos tomando el protagonismo, mientras otras calles clave permanecían cerradas. La espera para acceder a puntos turísticos como el Pípila también fue significativa, alcanzando hasta una hora y veinte minutos.
A medida que caía la noche, las plazas, como el Jardín de la Unión y la Plaza de la Paz, se llenaron de una multitud que disfrutaba de la atmósfera festiva.
En contraste, la visita a los panteones fue marcada por la tranquilidad. La Secretaría de Seguridad Ciudadana llevó a cabo un operativo para resguardar la seguridad de las familias y turistas que se congregaron para honrar a sus seres queridos. Desde días previos, se observó un flujo constante de visitantes, muchos de los cuales optaron por acudir antes del 2 de noviembre para evitar las aglomeraciones y tener un momento de reflexión en un ambiente más sereno.
Este fin de semana, la ocupación hotelera en Guanajuato alcanzó el 100%, con un estimado de 300 mil visitantes, un reflejo del creciente interés por el Festival de Día de Muertos, que se consolida como uno de los más destacados del país, junto a fechas similares en Michoacán y Oaxaca. Las autoridades y empresarios locales resaltaron la importancia de la promoción turística en la región y la mejora en la oferta de servicios.
Para aliviar el tráfico, la alcaldesa instó a los ciudadanos a evitar el ingreso al centro en vehículos particulares, sugiriendo el uso de transporte público. Se implementaron estacionamientos satélite en puntos estratégicos, y se reforzó la colaboración entre los municipios para asegurar una experiencia más ordenada y placentera para los visitantes.
La celebración destaca no solo por su relevancia cultural, sino también por su impacto económico, con una proyección de ingresos significativos para la ciudad a lo largo de este evento. La forma en que Guanajuato maneja la afluencia de personas en estas festividades será clave para su futuro desarrollo como un destino turístico atractivo y seguro.


