La Copa Mundial de Fútbol 2026, que tendrá lugar en Estados Unidos, no solo transformará las canchas, sino también los aeropuertos más concurridos del país, los cuales están implementando medidas de seguridad avanzadas basadas en biometría. La empresa Clear ha iniciado un programa piloto de puertas electrónicas biométricas (eGates) en tres aeropuertos: Hartsfield-Jackson de Atlanta, Ronald Reagan de Washington D.C. y Seattle-Tacoma.
Estas eGates utilizan reconocimiento facial y un sistema de verificación en tiempo real con documentos de identidad y tarjetas de embarque, lo que permitirá a los pasajeros omitir el proceso tradicional de control de la TSA y proceder directamente a la inspección física. Esta iniciativa, que se financia completamente a través de Clear, se realiza en colaboración con la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) y busca mejorar la experiencia del viajero sin coste alguno para los contribuyentes.
Ante la proyección de hasta 40 millones de turistas en 2026 debido al Mundial, el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos y otros eventos internacionales, incluyendo la Ryder Cup y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el flujo de visitantes será monumental. Se estima que más de 20 millones de personas llegarán a las ciudades sede del torneo, lo que representa un desafío logístico y de seguridad sin precedentes.
El proceso en las nuevas eGates es prometedor, con un tiempo de espera de entre tres y seis segundos, gracias a su integración en un único paso. Clear sostiene que este enfoque mejora la seguridad y optimiza el servicio, permitiendo a los empleados de la TSA concentrarse en otras áreas de atención al cliente.
Atlanta, el aeropuerto más transitado del mundo, será el primero en probar este sistema, dado que la ciudad albergará ocho partidos del Mundial, incluyendo encuentros de eliminatoria. Las autoridades de seguridad están destacando la importancia de este cambio, enfatizando su objetivo de proporcionar una experiencia más fluida y reducir los tiempos de espera.
Es relevante señalar que, en esta fase inicial, solo los miembros del servicio Clear+ podrán acceder a estos biométricos eGates, con un costo de suscripción anual de 209 dólares por persona, aunque existen planes familiares con descuento. Esto significa que, al menos en esta primera etapa, no todos los viajeros tendrán la posibilidad de evitar el control estándar de la TSA.
La implementación de estas tecnologías llega en un contexto sensible para la política migratoria en Estados Unidos, con advertencias sobre posibles restricciones de entrada para ciertos países durante el Mundial. En el pasado, situaciones similares han generado dificultades a deportistas en eventos recientes, lo que plantea interrogantes sobre la fluidez de la llegada de visitantes.
Finalmente, en el presupuesto federal de 2026, el gobierno estadounidense subraya la modernización tecnológica de los aeropuertos y la adopción de biometría como crucial para manejar el aumento del tráfico aéreo y garantizar la seguridad.



