Un informe de Oxfam Intermón revela la creciente desigualdad en las emisiones de carbono a nivel global. Desde 1990, el 0.1% más rico de la población ha aumentado su contribución a las emisiones en un 32%, mientras que la mitad más pobre ha logrado reducirlas en un 3%. La diferencia es marcada: una persona de este selecto grupo emite más contaminación en un solo día que alguien del 50% más pobre en un año completo.
El documento, titulado «El saqueo climático: cómo unos pocos poderosos están llevando al mundo al desastre», muestra que si la población mundial emitiera carbono al mismo ritmo que el 0.1% más adinerado, se agotarían los recursos de carbono en menos de tres semanas. Oxfam Intermón sostiene que, para cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius, este segmento tendría que reducir su huella de carbono en un 99% antes de 2030. Desde la firma del acuerdo en 2015, este 1% más rico ha utilizado más del doble del presupuesto de carbono disponible que la mitad más pobre del mundo.
Con la aproximación de la Cumbre del Clima (COP30) en Belém, Brasil, el informe enfatiza que los estilos de vida de alto consumo de este grupo están agotando rápidamente el presupuesto global de carbono. Se estima que el «superrico promedio» genera aproximadamente 1.9 millones de toneladas de CO2 al año solo a través de inversiones, lo que equivaldría a casi 10.000 vueltas al mundo en un jet privado.
Las emisiones del 1% más acaudalado podrían acarrear aproximadamente 1.3 millones de muertes relacionadas con el calor para finales de siglo, así como pérdidas económicas estimadas en 44 billones de dólares para los países de ingresos bajos y medios-bajos hacia 2050. La desigualdad en las emisiones tiene “consecuencias catastróficas” para las poblaciones del Sur Global, especialmente para mujeres, niñas y comunidades indígenas, y da lugar a diversas crisis interrelacionadas, que incluyen hambre, económica, educativa, de salud, de género y de derechos humanos.
El sector bancario también recibe críticas por su papel en la crisis climática, principalmente debido a la financiación de nuevos proyectos de combustibles fósiles, siendo destacados tres bancos franceses entre las principales entidades contaminantes.
En el ámbito español, se observa un patrón similar: la huella de carbono de una persona del 0.1% más rico es 55 veces superior a la de una persona del 50% más pobre. Para una transición energética sostenible, se requeriría una reducción del 99.4% en sus emisiones para 2030.
El informe destaca eventos climáticos extremos, como el temporal de octubre de 2024, que evidencian el impacto desproporcionado sobre las poblaciones más vulnerables. Desde la organización se considera esencial avanzar en una transición energética justa y en planes de adaptación que no dejen atrás a los más desfavorecidos.
Entre sus propuestas, Oxfam Intermón sugiere la implementación de un impuesto del 60% sobre los ingresos totales del 1% más rico, lo que podría generar alrededor de 6.4 billones de dólares y ayudar a reducir las emisiones. Además, aboga por excluir a las empresas de combustibles fósiles de las negociaciones climáticas, favorecer la inclusión de la sociedad civil y los grupos indígenas, y promover un enfoque equitativo en la distribución del presupuesto climático restante.


