En una acalorada sesión legislativa, el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Germán Martínez Cázares, se dirigió a sus colegas de la Cuarta Transformación (4T) con un vehemente llamado a enfrentar el creciente clima de violencia en el país. Con una retórica intensa, cuestionó la postura de los legisladores de la 4T sobre la inseguridad y pidió rendir cuentas sobre las víctimas en Michoacán, entre ellas funcionarios locales y líderes comunitarios.
Martínez Cázares criticó el Plan de Michoacán presentado recientemente, argumentando que carece de los elementos necesarios para ser efectivo, como financiamiento y coordinación institucional, aludiendo a un enfoque que, según él, recuerda a administraciones anteriores sin proyecciones reales de éxito.
El legislador cuestionó directamente a la presidenta en funciones sobre su compromiso con la seguridad de Uruapan y Michoacán, acusando al Gobierno actual de reducir el presupuesto destinado a la seguridad y de favorecer presupuestos orientados a la militarización.
Su intervención generó respuestas de otros miembros de la oposición. La diputada de Morena, Antares Vázquez, contestó con un tono de desprecio hacia la frustración del PAN por su desempeño en años recientes. Defendió el aumento del presupuesto para seguridad, argumentando que en realidad se prioriza la inversión en esta área, en contraste con gestiones anteriores que, según ella, operaban de manera opaca.
Por su parte, la diputada de Movimiento Ciudadano, Claudia Ruiz Massieu, cuestionó el uso del presupuesto al señalar que el incremento se dirige principalmente hacia la Secretaría de la Defensa Nacional, lo que, en su opinión, no contribuye a una verdadera inversión en seguridad, sino que favorece proyectos sin una visión de desarrollo sostenible.
El coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rubén Moreira, se sumó a las críticas, advirtiendo sobre la descomposición del tejido social y la creciente influencia del crimen organizado en varias regiones del país. Hizo un llamado a repensar el presupuesto, planteando la necesidad de un enfoque más municipalista que considere las realidades locales y que permita tomar decisiones significativas desde el ámbito legislativo, lejos de lo que él consideró una centralización excesiva de poderes en la federación.
Las interacciones en la sesión reflejan la polarización política en México, con un debate cada vez más encendido respecto a asuntos tan críticos como la seguridad y la rendición de cuentas del gobierno federal.


