En un reciente giro en la contienda política entre el gobernador de California y la cadena de televisión Fox News, el mandatario demócrata ha presentado una demanda por difamación que exige 787 millones de dólares. La acción legal se fundamenta en la afirmación de que Fox News publicó información falsa, alegando que Newsom había mantenido una conversación telefónica con el expresidente Donald Trump el día anterior al despliegue de tropas de la Guardia Nacional en respuesta a protestas por redadas migratorias en su estado.
En declaraciones realizadas a través de su cuenta en redes sociales, Newsom sentenció: «No más mentiras. Estoy demandando a Fox News por 787 millones». La demanda fue presentada en la Corte Superior de Delaware, donde se encuentra la sede de la cadena conservadora.
Los comentarios de un presentador de Fox News, en los que se cuestionó la veracidad de la afirmación de Newsom sobre la llamada con Trump, han avivado la controversia. Específicamente, el presentador sugirió que, durante una supuesta conversación de 16 minutos el 7 de junio, Newsom había falseado los hechos antes del envío de 2,000 efectivos militares a Los Ángeles, epicentro de las manifestaciones.
Esta disputa entre Newsom y Trump no es nueva, ya que ambos han intercambiado críticas sobre la decisión del expresidente de enviar fuerzas militares a California, con Trump sugiriendo que, si estuviera en la posición de Tom Homan, el «zar de la frontera», arrestaría al gobernador por su oposición.
Newsom ha comparado su situación con el caso de Dominion Voting Systems, que también demandó a Fox News por difamación, obteniendo un acuerdo de 787 millones de dólares tras acusaciones de que la cadena había divulgado mentiras sobre la influencia de su tecnología en los resultados de las elecciones presidenciales de 2020.
«Hasta que Fox esté dispuesto a decir la verdad, seguiré luchando contra su maquinaria de propaganda», concluyó el gobernador en un comunicado. Con esta demanda, Newsom no solo busca resarcimiento económico, sino que también pretende señalar las implicaciones de la desinformación en el discurso público y político en Estados Unidos.




