En los últimos cinco años, el mercado automotriz mexicano ha experimentado un notable crecimiento en la participación de marcas de origen chino. Sin embargo, se anticipa que a partir de 2026 el gobierno mexicano podría implementar un aumento en los aranceles aplicados a los automóviles provenientes de China.
Fuentes indican que el aumento en los aranceles formará parte del presupuesto económico del 2026 y se propone como una medida para proteger a los fabricantes nacionales en las industrias automotriz, textil y de plásticos. Esta estrategia también busca incrementar la recaudación fiscal y responder a presiones del gobierno estadounidense, que ha instado a México a disminuir su rol como puente comercial entre naciones.
Aunque los detalles exactos aún no han sido confirmados, se espera que los automóviles chinos sean uno de los segmentos más impactados por esta decisión. La tasa arancelaria, que actualmente supera el 20%, podría incrementarse sin que se haya definido un nuevo porcentaje.
El aumento de aranceles podría representar un desafío significativo para la industria automotriz china, dada la creciente importancia de México como su principal importador a nivel global, según la Asociación China de Automóviles de Pasajeros.
De confirmarse esta medida, las reacciones podrían ser variadas. Por un lado, Estados Unidos, el principal socio comercial de México, podría considerar esta acción como un gesto favorable en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). Por otro lado, marcas chinas podrían reevaluar sus estrategias comerciales en el país, como ya lo ha hecho BYD al cancelar sus planes de establecer una fábrica en México.



