Las comisiones de la Cámara de Senadores han aprobado, sin modificaciones al dictamen original de la Cámara de Diputados y de forma expedita, la reforma que transfiere la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional. Este movimiento sigue la línea de la iniciativa presentada por el Ejecutivo y ha suscitado un amplio debate en relación con la militarización de las funciones de seguridad pública en el país.
La aprobación se llevó a cabo en las comisiones de Guardia Nacional y Estudios Legislativos, Primera, donde se registraron 14 votos a favor y seis en contra. La oposición se manifestó en desacuerdo, argumentando que esta reforma consolida la militarización de la seguridad en México al delegar todas las funciones de la Guardia Nacional al Ejército.
La reforma establece que la Guardia Nacional podrá contar con personal de las fuerzas armadas y personal civil de confianza necesario para llevar a cabo tareas de seguridad pública. Asimismo, se prevé que colabore temporalmente con entidades federativas y municipios, con el objetivo de preservar la paz social y proteger los derechos de los ciudadanos.
En el transcurso de la sesión, la transmisión no estuvo disponible en los canales públicos del Senado hasta que avanzó el debate, momento en el cual se habilitó la señal en plataformas digitales.
Desde la bancada del Partido Acción Nacional se señalaron preocupaciones sobre las nuevas atribuciones de la Guardia Nacional, en especial en lo que respecta a sus funciones de investigación e inteligencia. Se ha manifestado inquietud respecto a la posibilidad de que estas labores incluyan la realización de tareas de verificación y la recolección de información en espacios públicos, lo que podría conllevar implicaciones para los derechos humanos y la privacidad de los ciudadanos. En este sentido, se enfatizó que cualquier dato recabado que contravenga los derechos humanos no tendría validez probatoria.




