La situación en las canchas de tenis va más allá de los apretones de manos. Las jugadoras ucranianas están dejando huella.
Con Elina Svitolina y Marta Kostyuk al frente, levantar trofeos se ha vuelto una tradición.
Svitolina ganó el Abierto de Italia, sumando así su segundo título consecutivo en torneos WTA 1000. Kostyuk había obtenido el título en el Abierto de Madrid dos semanas antes.
Durante la entrega del trofeo, Svitolina rindió homenaje a quienes apoyan a Ucrania, recordando los recientes ataques en Kiev.
“Gracias. ¡Slava Ukraini!”, expresó tras vencer a Coco Gauff, citando la consigna ucraniana.
El ataque con misiles en Kiev dejó 24 muertos, incluidos tres adolescentes.
Kostyuk también concluyó su discurso en Madrid con “gloria a Dios y gloria a Ucrania”.
Svitolina, tercera en la carrera anual
El tercer título de Svitolina en el Abierto de Italia llegó ocho años después de su anterior victoria en Roma, tras una pausa por maternidad.
Ahora está nuevamente entre las 10 mejores jugadoras (número 7), lista para el Abierto de Francia.
En la clasificación de la temporada, Svitolina se encuentra tercera, detrás de Rybakina y Sabalenka.
Venció a tres campeonas de Grand Slam en el Foro Itálico: Rybakina, Swiatek y Gauff.
Svitolina comentó sobre lo complicado del torneo: “Estoy orgullosa de cómo he manejado los nervios”.
Kostyuk, en una racha de 11 victorias
Kostyuk, campeona en Madrid, había ganado recientemente otro título en Rouen, Francia.
A pesar de su retirada en el Abierto de Italia, llega a Roland Garros con 11 victorias consecutivas.
Svitolina destacó la fortaleza y consistencia de Kostyuk.
Ambas lideran a siete ucranianas en el top 100 del ranking.
Svitolina mencionó que sus logros son una inspiración para las jóvenes en Ucrania.
Aún sin apretones de manos con rusas y bielorrusas
Kostyuk no dio la mano a la rusa Andreeva en la final de Madrid, siguiendo el protocolo ucraniano.
Las jugadoras rusas y bielorrusas compiten con estatus neutral desde el inicio de la guerra.
Recientemente, el Comité Olímpico Internacional propuso que las atletas bielorrusas compitan con identidad nacional.
Svitolina expresó su tristeza por esta decisión, recordando la continua situación de conflicto.
Su esposo se retirará
Mientras Svitolina sigue brillando, su esposo Gael Monfils planea retirarse al final del año.
“Será especial para nuestra familia; disfrutaremos de su último Roland Garros”, dijo Svitolina.









