Un empresario ha generado controversia tras ofrecer una recompensa de 100 mil dólares a hombres que se identifiquen como mujeres para formar un equipo en la National Women Soccer League (NWSL). Esta declaración surgió en respuesta a los comentarios de una futbolista del Angel City, quien solicitó la prohibición de jugadoras transgénero en la liga.
El empresario, propietario de la marca de ropa Outkick, publicó en sus redes sociales que sería «transfóbico» rechazar a cualquier hombre que desee formar parte del equipo, refiriéndose irónicamente a la situación creada por la futbolista Elizabeth Eddy. Eddy había escrito un artículo en un medio importante en el que planteaba que las futbolistas deberían «haber nacido con ovarios», lo que generó una serie de críticas, y su propio club, así como varias compañeras, la acusaron de transfobia y racismo.
Por otro lado, Jennifer Sey, presidenta de la marca de ropa XX-YY Athletics, también se unió al debate ofreciendo 10 mil dólares a la próxima jugadora de la NWSL que se manifieste públicamente a favor de mantener el fútbol femenino exclusivamente para mujeres. Sey alentó a la futbolista a hacer una defensa contundente, prometiendo apoyo adicional a quienes se alineen con esta posición.
La situación ha puesto de manifiesto la creciente tensión en el ámbito deportivo sobre la inclusión de atletas trans en competencias femeninas, generando un debate comunitario amplio que abarca diferentes aristas de la opinión pública.


