El trabajo independiente se ha convertido en una opción más por necesidad que por deseo entre los jóvenes recién graduados en México. Según la Encuesta Nacional de Egresados, casi el 25% de los freelancers afirma que su situación laboral deriva de la falta de oportunidades en el mercado. A pesar de que existe la percepción de que las nuevas generaciones prefieren la autonomía laboral, el 70% de los egresados preferiría un empleo formal que incluya prestaciones.
Un análisis revela que el 18.3% de los jóvenes eligió ser independiente motivado por la posibilidad de ser su propio jefe, mientras que el 17.5% lo hizo para mejorar sus ingresos y solo un 15% por la flexibilidad de horarios. Aunque la mayoría de los trabajadores independientes reporta satisfacción con su elección, el 62% manifestaría su preferencia por un empleo formal, citando las prestaciones como un factor decisivo.
En cuanto a la búsqueda del primer empleo, la insuficiencia de experiencia es vista como la principal barrera por el 43.3% de los egresados. Otros obstáculos incluyen bajos salarios y la falta de condiciones laborales dignas, lo que lleva a muchos a terminar en empleos informales dentro de empresas que operan legalmente. Los tiempos de colocación también varían: mientras un 20% logra trabajo en menos de un mes, un 23% puede tardar más de seis meses, lo que aumenta el riesgo de caer en posiciones ajenas a su formación académica.
La formación continua es esencial para los jóvenes en búsqueda de empleo. Un 47% considera vital contar con habilidades tecnológicas, mientras que el dominio de una segunda lengua y habilidades de liderazgo también son altamente valoradas. Aproximadamente el 70% de los encuestados ha participado en cursos o certificaciones tras graduarse, lo cual consideran crucial para su desarrollo profesional y la mejora de sus ingresos.


