Epic Games y Google presentaron ante el tribunal una propuesta de resolución para poner fin a su disputa, que incluye un compromiso de compra de servicios por 800 millones de dólares a ejecutarse en seis años y acuerdos de colaboración tecnológica y comercial.
Según reportes presenciales, incluido el medio The Verge y el periodista Sean Hollister, los CEO y responsables de Android se reunieron ante el Juez Donato para exponer que ambas compañías ya no son enemigas y que la controversia puede resolverse mediante un acuerdo mutuo en lugar de medidas judiciales adicionales.
El acuerdo propuesto contempla varias líneas de trabajo: compras de servicios por parte de Epic equivalentes a 800 millones de dólares en un plazo de seis años; desarrollo conjunto de productos; iniciativas de marketing compartido; y alianzas estratégicas. Epic ha indicado que ese compromiso de gasto no necesariamente implica la co-creación de un producto específico, aunque no ofreció más detalles.
Como contraparte tecnológica, Google tendría acceso ampliado a la tecnología central de Epic, Unreal Engine, que Google ya utiliza en algunos sectores para entrenar y mejorar productos. Epic reconoció en la audiencia que la capacidad de Google para usar Unreal Engine sería más completa bajo este arreglo.
Un elemento clave de la propuesta es la oferta de Google para reducir las tarifas de su tienda de aplicaciones a escala global. Desde una perspectiva técnica y de mercado, una reducción de comisiones en tiendas de apps podría modificar incentivos para desarrolladores, bajar barreras de entrada, y alterar la estructura de ingresos de plataformas móviles y distribuidores de software.
El Juez Donato expresó preocupación por la falta de divulgación previa de este acuerdo y por cómo su existencia podría afectar la propuesta pública anunciada por Google a finales del año pasado para cambiar el ecosistema Android y la Play Store y fomentar mayor competencia.
Impacto práctico: para desarrolladores, menores tarifas y potencialmente más opciones de distribución; para Google, acceso a una base tecnológica (Unreal Engine) que puede acelerar integración de IA y funcionalidades multimedia; para Epic, una vía para restaurar presencia en tiendas oficiales (Fortnite volvió a Play Store en EE. UU. en diciembre) y compensar valores por la vía de servicios. Desde la óptica regulatoria, el pacto plantea preguntas sobre transferencias de valor entre competidores y el efecto sobre la competencia en el mercado de tiendas de aplicaciones.
La propuesta fue presentada como una solución alternativa al enfrentamiento legal, pero por ahora depende de la evaluación judicial y de aclaraciones sobre los términos concretos y su impacto competitivo.



