En un análisis reciente, se examina la designación de Ernestina Godoy como titular de la Fiscalía General de la República (FGR), destacando su trayectoria política y las implicaciones de su nombramiento. Se hace referencia a su paso como fiscal de la Ciudad de México, momento en el cual el presidente Andrés Manuel López Obrador la elogió, respaldando el término “fiscal carnal” para describir su cercanía con su administración y su trayectoria en el ámbito público.
En este contexto, se observa que, a pesar de que algunos sectores podrían otorgarle el beneficio de la duda, su trayectoria, centrada en el apoyo a la Cuarta Transformación (4T), plantea interrogantes sobre sus objetivos en el nuevo cargo. La mayoría de los analistas coinciden en que su vínculo con el actual gobierno podría influir en la independencia y eficacia de la FGR en el cumplimiento de su función.


