Una reciente grabación de voz atribuida a un interno del penal de Barrientos ha generado controversia en redes sociales. El individuo, conocido por su participación en redes como influencer, manifestó su desánimo extremo respecto a las condiciones en las que se encuentra, lo que ha suscitado preocupación y debate sobre el trato a los reclusos en dicho centro penitenciario.
En la grabación, el interno expresó que “ya no aguanto” y que ha llegado a desear poner fin a su vida debido a lo que califica como un infierno dentro del penal. Se reporta que desde su ingreso, ha enfrentado extorsiones y agresiones, afirmando que ha sido objeto de torturas y que su salud se ha deteriorado notablemente, señalando que no recibe la alimentación adecuada.
El influencer con quien se comunicó le preguntó sobre su situación. En respuesta, el recluso explicó que desde su traslado a Barrientos, luego de una supuesta agresión de custodios en Texcoco, ha experimentado un entorno hostil. Los detalles que proporcionó sobre su tratamiento fueron alarmantes, mencionando que lo han dejado sin ropa adecuada y golpeado de manera sistemática.
Además, indicó que las demandas de extorsión han aumentado, y enfatizó que lo que vive en prisión no se asemeja a lo que podría considerarse un entorno adecuado para alguien en su situación. Al hacer un análisis sobre su estado de salud, el interno hizo énfasis en el riesgo que enfrenta, afirmando que incluso le han intentado provocar enfermedades.
La situación de este recluso ha complicado su percepción de la realidad carcelaria y ha llevado a cuestionamientos sobre las prácticas y condiciones en los centros penitenciarios del país, lo que reitera la necesidad de una revisión astuta de las políticas penitenciarias y de derechos humanos en México.




